El mar

música en el coche

la foto (1)

Dimos un paseo al borde de los charcos que se abren paso entre la lava de Alcalá. Aunque el día estaba cálido, al principio caminamos debajo de algunas nubes. Nada que ver con la medianía, donde otro paisaje crea otro mundo. “Siempre ha sido así hasta que los turistas inventaron el clima”, dijo el viejo. Luego comimos: dos pedazos de salmón a la plancha y una pasta con gambas;vino blanco y ensalada; panecillos para un poco de mantequilla. El sol calentaba los rostros extranjeros  que habían terminado el café y se dejaban llevar en silencio por esta circunstancia. Estábamos sentados en la antigua fábrica de conservas. Todavía queda el muelle donde llegaban los barcos repletos de atún. Allí un pescador probaba suerte en este azul abierto y libre. La brisa del mediodía, ajena a cualquier voluntad humana, nunca era suficiente. Nuestro propósito era que mi madre no perdiese la sonrisa.

Ver la entrada original

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s