Verano4

La Foto (5)

Me levante tarde, casi al mediodía. Apenas tomé un vaso de leche. La mañana estaba clara y no había viento. Un antojo de bistec de hígado mi hizo bajar a la carnicería de enfrente. Comí dos con un poco de arroz blanco y unas gotas de limón. Luego leí del hasta quedar dormido. Al despertar ordené la casa, recogí la ropa, fregué el los platos, doble unas toallas y en general,  hice todo lo posible para dejarla presentable. Mañana llegabas. Hace un mes que no te veo. Hablamos por teléfono de vez en cuando y sabes que no es lo mismo. Siempre me preguntas cómo va todo.  Estoy bien, pasando el agosto más incierto de mi vida. Tengo ganas de verte, esa es la verdad. Espero no molestarte demasiado demasiado mis tonterías. Vienes a verme,  a pasar unos días tal y como habíamos hablado. Ahora no es el momento de planificar nada. Aprende a sorprenderte ya compartir. Procura no mirar atrás.
Antes de cenar, salí al paseo un dar Una vuelta en bici. Quedaban unos minutos para que el sol tocase la línea de agua que define el horizonte. Algunas gaviotas sobrevolaban el puerto. Los pantalanes estaban llenos de barcos habitados, la mayoría lanchas de recreo y veleros. Algunos días, si pasabas despacio podías escuchar el ruido de platos y copas en el interior, de gente almorzando o cenando, ajena a todo lo que pasa en tierra.
La playa estaba especialmente tranquila. La marea baja hacia asomar el musgo amarillo entre las rocas. Los de siempre jugaban a las cartas en sus sillas plegables y solo algunos jóvenes chapoteaban en la orilla ya casi oscura. Al fondo, al final del muelle, hacia rato que funcionaban las atracciones de feria y en el otro lado de la bahía, el los artificieros preparaban los fuegos para la fiesta. Cuando se hizo de noche llegue a la casa, abrí una lata de mejillones en escabeche y corté un par de tomates. Luego escuché los Primeros cañonazos contra el cielo. Intenté escribir algo  con sentido antes de irme a la cama pero parecía demasiado tarde. Luego la orquesta hizo retrasar el sueño y soñé contigo: que venías de un mundo lejano. Tu piel estaba blanca y tenias los cachetes rojos. Sonreías casi todo el tiempo. Eso me hacía feliz.

[Youtube https://www.youtube.com/watch?v=1NVZ_rruDBo&w=560&h=315%5D

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