Trato

cielo

Cuando te vestías para marcharte yo permanecía en la cama y la música seguía sonando en la sala. El eterno trato seguía en pie. Abriste la ducha mientras sonaba el teléfono y luego cerraste la puerta. La soledad regresó en pequeñas dosis, como siempre lo hacía. Escuché el ruido de tu coche alejándose en esas mañanas frías de primavera. Todo lo que habíamos hablado salía por la ventana y la cama volvía a quedar congelada.

Las noches que regresabas, cuando el trato lo permitía, los perros del vecino ladraban con especial fuerza. Los gatos habían desaparecido y nadie figuraba en mis sueños. Ni siquiera el pájaro con garras de metal. Por las mañanas el cielo presentaba un color extraño, como si algo diferente fuese a ocurrir. Pero luego el sol de alguna forma todo quedaba en orden.

Anuncios

2 comentarios en “Trato

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s