E book

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Paso páginas con el dedo sobre una pantalla pese a mi oposición inicial. Tengo en mis manos un e book  y no acabo de acostumbrarme a su lectura, pero será cuestión de tiempo, como suele ocurrir con estas cosas. Leo entretenido Todos Los Ensayos Bonsái (Mondadori, 2013) de Fabián Casas, una recopilación de artículos del escritor argentino que se mueven entre la  literatura, el periodismo deportivo, la música, la poesía, la memoria y la filosofía. Poco a poco este gesto de leer lo que no está en papel se va haciendo familiar, aunque no es ajeno a mi desconfianza y a un miedo justificado: que desaparezcan las librerías, que para acceder a una historia tengamos que acudir a una tienda de informática, que ya no me interese comprar un libro de papel porque pesa mucho, por la molestia de llevarlo a cualquier lado, por esa serie de cuestiones cuantitativas, de diseño y confort de la vida moderna.  Fabian casas reflexiona  en uno de sus ensayos sobre la cuestión del e book, mostrando también su predilección por el papel, por todo lo que  conlleva: el olor al libro, sus tapas duras o blandas, el arte de la edición.

Pero los de Kindle y Amazon parecen tenerlo claro. Y lo ponen fácil. Yo solo espero que en la combinación esté el secreto, en el equilibro aristotélico, aunque ya se sabe que la tecnología no entiende de nostalgias. Confío en que a los hijos de Gutenberg le queden unos cuantos años más, quizás cuarenta, pese a que parece evidente que los libros en papel  se reducirán a ediciones exclusivas, para las estanterías de las casas reacias a eliminar su biblioteca. Hay gente convencida de la convivencia. Yo soy más escéptico, aunque me pese. Pensándolo bien, lo importante, sea el formato que sea, es que sigamos leyendo.

Como los libros, hay discos que siempre están volviendo, dibujando un movimiento elíptico e infinito. Se alejan  por momentos de nosotros pero regresan para darnos lo que no encontramos por ninguna parte. Hay varios discos de referencia con ese comportamiento. El saxofonista Stan Getz grabó canciones de Antonio Carlos Jobim para el sello Verve con Joao Gilberto al piano acompañado de su mujer, Astrud, a la voz, y el propio Jobim al piano. El resultado es ese clásico Getz-Gilberto featuring Antonio Carlos Jobim  repleto de bálsamos como ‘Doralice’, ‘O Grande Amor’ o ‘Vivo Sohando’. La bossa nova y la samba  es el jazz del Brasil  y una música que se siente en todo el universo. La chica de Ipanema  recorre los rincones de la casa  en estos días fríos mientras preparo algo de comer.

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