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Pájaros

La noche de los fuegos artificiales el pueblo salía a los balcones para contemplar como el cielo cambiaba de color. La bahía era testigo de aquel espectáculo extraordinario que sólo ocurría una vez al año.  Había llegado el verano. El círculo de las estaciones se repetía con pocas variaciones y el calor volvía a meterse en el cuerpo sin que nada se pudiese hacer, salvo bañarse sistemáticamente en aquella playa inolvidable. Los fuegos artificiales despertaban el aplauso de los vecinos, que parecían expertos en la pirotecnia. Los más viejos esperaban alguna sorpresa celeste, aunque sólo durase un instante.

Llegué al pueblo de nuevo aquella noche de pólvora para quedarme hasta septiembre y estuve a punto de abandonarlo unas cuantas veces. Nunca me atreví. Estaba rodeado de gente amable y sencilla que en la mayoría de las ocasiones se conformaba con ver pasar los días sin demasiados sobresaltos.

Esa noche sonaba la orquesta. Había muchas parejas bailando en medio de la plaza. Quizás ya se habían unido para siempre, pero ¿quién era capaz de comprender eso a estas horas?.

Cuando el amanecer venció  a la música los cuerpos regresaban a sus casas.

Los  más jóvenes se tiraban al agua desde el muelle con el mar todavía cubierto de cenizas. Trataban de ser libres. 

En la playa unos pájaros picaban algo en la orilla. Me pregunté cómo era la vida de aquellos animales, cuánto duraba, y si su ocupación fundamental era andar por la arena esperando a que la espuma cubriese sus patas para meter el pico en el agua. No sé si perseguían otro objetivo que sobrevivir, si tenían sueños, algo que echar de menos, en qué pensar que no fuera andar por las orillas de las playas, aparearse o buscar comida.Por un momento pensé que de alguna manera, tampoco estas cuestiones estaban lejos de nuestros comportamientos.

———————————————————

Tengo en el coche a James Blake. Una agradable sorpresa.

Escúchenlo. Ahora please. 


http://jamesblakemusic.com/

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Un comentario en “Pájaros

  1. vicente Pérez dijo:

    El fluir de la vida. Las personas y los animales… Personas como gaviotas, gaviotas como personas. Una estampa en la memoria, el recuerdo esencial de una verbena hasta el amanecer. “Quizás ya se habían unido para siempre”. El amor subyacente.

    Me gusta

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